De Pausanias Viajes a Pausanias Didáctica: nuestra pasión por contar historias se convierte en una aventura educativa

viajes escolares Merida romana 2

Primero fue Pausanias. Después llegó Pausanias Didáctica

En el siglo II d. C., mientras Grecia formaba parte del Imperio romano, un viajero recorrió sus caminos deteniéndose ante templos, ciudades, obras de arte y paisajes. Se llamaba Pausanias y de aquellos viajes nació la Descripción de Grecia, una obra en diez libros que, casi dos mil años después, continúa siendo una fuente extraordinaria para conocer el mundo griego.

Pausanias no se limitaba a describir aquello que encontraba. Ante un santuario podía detenerse en el mito que explicaba su origen; ante una ciudad, recordar los acontecimientos que habían marcado su historia; ante una obra de arte, interesarse por quién la había realizado y qué historia representaba. Viajaba por un territorio, pero lo que trataba de comprender y transmitir era la cultura que había dado sentido a aquel territorio.

Siglos después, cuando los viajeros europeos regresaron a Grecia atraídos por el redescubrimiento de la Antigüedad, la obra de Pausanias volvió a ponerse en camino. Sus páginas acompañaron a viajeros, estudiosos y arqueólogos y contribuyeron a reconocer e interpretar algunos de los lugares que el antiguo viajero había descrito. De alguna manera, Pausanias continuaba guiando a otros viajeros muchos siglos después de haber realizado su propio viaje.

Por eso elegimos su nombre.

Cuando nació Pausanias Viajes Arqueológicos y Culturales, nos reconocíamos en aquella manera de viajar. Durante años hemos recorrido con nuestros viajeros yacimientos, ciudades, museos y paisajes de buena parte del mundo, especialmente de las grandes culturas de la Antigüedad. Nuestros guías arqueólogos y especialistas han tratado de hacer algo que aquel viajero del siglo II habría reconocido perfectamente: detenerse, mirar y descubrir las historias que permanecen escondidas detrás de aquello que vemos.

La arqueología nos permite reconstruir una ciudad desaparecida. Un texto antiguo puede devolver la voz a quienes la habitaron. Una obra de arte puede abrir una puerta hacia la sociedad que la creó. El territorio deja así de ser solamente el escenario del viaje para convertirse en una de las mejores formas de comprender la Historia.

Esa sigue siendo nuestra aventura: conocer para poder contar y viajar para comprender.

Pero en ese camino comenzaron también a viajar con nosotros profesores, universidades y otros profesionales de la enseñanza reglada y no formal. Algunos nos pedían adaptar un viaje a sus programas educativos; otros buscaban una visita, una excursión o una experiencia construida alrededor de determinados contenidos y objetivos de aprendizaje.

Aquello nos planteaba un reto nuevo y especialmente estimulante. Ya no se trataba solamente de preguntarnos qué historias podía contar un lugar, sino también qué podía aprender allí un grupo y cómo podíamos poner nuestra experiencia al servicio de su proyecto educativo.

Y así comenzó a abrirse un nuevo camino, paralelo al de Pausanias, que nos ha llevado a explorar las herramientas y los métodos que favorecen un aprendizaje significativo: cómo ayudar a comprender mejor aquello que estamos descubriendo, cómo despertar la curiosidad y la emoción, cómo relacionar los nuevos conocimientos con lo que ya sabemos y cómo conseguir que lo aprendido encuentre un lugar duradero en nuestra memoria.

Un camino en el que el viaje, la excursión, la visita a un museo o el recorrido por una ciudad comenzaron a plantearnos nuevas preguntas sobre cómo aprendemos y cómo podemos enseñar mejor fuera del aula.

Ese camino es Pausanias Didáctica.

Experiencias que han ido dando forma al camino

Cartel de Eudaimonía, Escuela de verano de filosofía griega organizada por Pausanias y la Universidad Complutense de Madrid.

No basta con conocer bien aquello que queremos contar. La didáctica nos invita a dar un paso más: preguntarnos cómo enseñamos, cómo aprendemos y qué podemos hacer para que lo aprendido permanezca.

Ese nuevo camino no nació sobre el papel. Ha tomado forma a través de experiencias concretas, muchas de ellas desarrolladas junto a profesores, universidades y otros profesionales de la educación que nos han planteado sus propios objetivos y nos han invitado a buscar nuevas maneras de alcanzarlos.

Una de ellas ha sido Eudaimonía, la Escuela de verano de filosofía griega, donde el viaje por Grecia, las clases y el encuentro directo con los lugares de la cultura clásica han formado parte de una misma experiencia educativa.

En otra dirección han avanzado los viajes de inmersión en la cultura española para estudiantes de español, desarrollados con Hispanofilia.es y dirigidos a alumnos procedentes de diferentes lugares del mundo. En ellos, la lengua deja de ser únicamente objeto de estudio para convertirse también en la herramienta con la que entrar en contacto con la historia, el arte y la vida cotidiana de los lugares que recorremos.

Los viajes de fin de curso o viajes escolares a Mérida, por su parte, se han convertido en otro magnífico campo de experimentación. Un mismo patrimonio nos permite construir propuestas muy diferentes para alumnos de Educación Secundaria y Bachillerato o para estudiantes universitarios de Filología Clásica. El teatro, la epigrafía y la arqueología de Augusta Emerita nos permiten adaptar contenidos y métodos para convertir la propia ciudad en parte del proceso de aprendizaje.

Las grandes preguntas sobre el origen y la evolución del ser humano también han formado parte de nuestra aventura educativa, convirtiendo los viajes y excursiones escolares en oportunidades para enriquecer los contenidos del aula mediante la experiencia directa. Nuestros viajes escolares a Atapuerca y Cantabria son un buen ejemplo de ello. Las visitas al Museo de la Evolución Humana, los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca y el Centro de Arqueología Experimental (CAREX), junto con la Neocueva del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, nos permiten acercar al alumnado a los grandes descubrimientos de la prehistoria y a los métodos científicos que nos ayudan a comprender nuestro pasado.

Y cómo no prestar atención, al recordar el camino recorrido desde la creación de Pausanias Didáctica, al Museo Arqueológico Nacional, convertido con los años en un segundo hogar para nuestros arqueólogos y guías especializados. Sus salas nos han permitido acompañar a generaciones de escolares a través de nuestras visitas guiadas para colegios al Museo Arqueológico Nacional de Madrid, descubriendo juntos los grandes asuntos de nuestra cultura clásica y de la historia de las culturas peninsulares, desde los pueblos prerromanos hasta la Edad Moderna, pasando por los reinos medievales.

Tomar la medida a la experiencia

Algo que hemos aprendido a lo largo de nuestro recorrido es hasta dónde puede llevarnos aquello que tenemos más cerca y cómo, gracias a la práctica y al método didáctico, podemos hacer que el alumnado sienta como próximo aquello que, en principio, puede parecerle más alejado.

De este modo, nuestras rutas guiadas para colegios por Madrid pueden convertirse en el punto de partida de experiencias que abren múltiples conexiones en los procesos de aprendizaje.

Un paseo por el Barrio de las Letras puede conducirnos hasta el Madrid de la Edad de Plata y despertar el deseo de conocer los escenarios de la Generación del 27 y la Residencia de Estudiantes.

Las inquietudes por la arqueología y la cultura clásica de alguno de los jóvenes residentes pueden animarnos a organizar una visita guiada con el colegio al Museo Arqueológico Nacional.

Una visita con el alumnado a las salas de arte clásico del Museo Arqueológico Nacional puede llevarnos a seguir las huellas de la Antigüedad en el Madrid neoclásico, a través de nuestras visitas guiadas por el Paisaje de la Luz.

Y la suma de todas estas inquietudes, descubrimientos y aprendizajes puede despertar el deseo de viajar todavía más lejos, hasta convertir un viaje escolar a Pompeya, Nápoles y Paestum en una oportunidad para encontrarnos directamente con las raíces de nuestra cultura clásica.

En este camino que nos ha llevado de Pausanias Viajes Arqueológicos y Culturales a Pausanias Didáctica, hemos aprendido que lo más importante es mantener una conversación abierta y permanente con quienes sois los verdaderos protagonistas de nuestra aventura educativa: los profesores de los centros escolares.

Nuestro método es trabajar junto a vosotros, para acercar los grandes temas de los libros a las pequeñas inquietudes e intereses que tanta importancia tienen en la vida y el desarrollo personal del alumnado. Porque nuestra misión es la de ampliar las curiosidades que habéis despertado en el aula y multiplicar las oportunidades de disfrutar aprendiendo.

En definitiva, nuestro camino es seguir los pasos de aquel viajero de la Antigüedad que nos dio nombre. Seguir siendo Pausanias, pero Pausanias en modo didáctico.

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